¿Cómo cuidar más de ti que de los demás?

¿Cómo cuidar más de ti que de los demás?
Comparte

Existen muchas personas que no manejan bien la distribución de su atención y su cuidado, llegando a abandonarse o dejarse de lado, por atender las necesidades de los demás.

Sabemos que cuando el amor por otros existe, se nos hace complicado el decir no, o el no colaborar de alguna manera con hacer la vida de esas personas algo mejor o más sencilla. Eso está muy bien, pero el problema se genera cuando siempre estamos para los demás y nunca estamos para nosotros mismos.

Si has perdido la costumbre de cuidarte y atenderte, te invito a que le des una revisión a estas recomendaciones y en la medida de tus posibilidades, las apliques en tu vida.

Identifica tus necesidades:

A veces ni siquiera somos conscientes de qué es lo que necesitamos por siempre estar mirando hacia afuera en nuestras vidas. Revisemos qué es lo que nos pide nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro corazón.

Comprométete contigo:

Asume compromisos que no rompas: iré al gimnasio tres veces a la semana, me desconectaré un fin de semana al mes, iré a la peluquería una vez a la semana, comenzaré algún curso de interés, ahorrará un porcentaje de mis ingresos para algún interés particular… Cualquier cosa que represente un compromiso, asúmelo desde el corazón y cúmplete.

Ejercita el decir no:

El mundo no se va a caer si no intervenimos en la vida de nadie, no somos indispensables y estar más para los demás que para nosotros mismos, nos deja en déficit en nuestra cuenta personal, además de que cultivamos normalmente relaciones de codependencia, marcadas más por necesidades y apegos que por sentimientos sinceros.

Asegúrate de que tu like siempre sea el primero:

Aprovechando un poco el argot de las redes sociales, debemos evitar esperar la aprobación de los demás para sentirnos bien. Nuestras decisiones y acciones deben ir dirigidas a satisfacernos a nosotros, antes de cualquier otra persona. Debemos ser nuestros más fieles seguidores y fans de los que somos y hacemos, que se conecta con nuestra verdadera esencia.

Aléjate de lo que no te hace bien:

Esto está de anteojos, pero a veces cómo nos cuesta salir de los sitios donde no nos conviene estar, de donde no nos valoran, de donde no podemos ser nosotros mismos, de donde nos explotan, de donde nos utilizan… Ser útiles, no es sinónimo de ser queridos. Si un ambiente, una persona o una situación, no nos hace bien, lo más sano es retirarnos.

Cuidar

Estas son solo algunas de nuestras recomendaciones para tomar el hábito de cuidar de nosotros. Hay muchas más maneras de ir experimentando darnos la prioridad que merecemos como protagonistas de nuestra historia, que no debe en ningún caso hacernos sentir los teloneros, sino las estrellas… Y ese brillo, no nos lo va a dar nadie, solo nosotros podemos asegurarnos de ofrecernos el amor y el cuidado que nos merecemos y a partir de allí, de los demás solo recibiremos lo mismo.

Aprendamos a darnos lo que pensamos que solo podemos recibir de los demás… Porque a veces ése resulta el más sencillo desmontaje de la trampa de estar siempre para los demás, procurando que si algún día lo necesitamos, ellos estarán para nosotros. Pero lamentablemente, eso no siempre funciona así. Y nuestras necesidades no son a futuro, están siempre y podemos estarlas desatendiendo por estar solo para los demás.

No se trata de convertirnos en egoístas, sino de aprender a amarnos y cuidar de nosotros primero, para amar mejor a los demás y fomentar relaciones más equilibradas. Es desde el amor propio que podemos dejar de buscar, lo que solo nosotros debemos darnos, es desde el amor propio que atraeremos el amor desapegado, libre de necesidades y de condiciones.

Aprender a cuidar de ti primero, también es una forma de cuidar de quienes amas.

Por: Sara Espejo – Reencontrate.guru


Sara Espejo