¿Por qué siento celos? Cómo dejar de sentirlos

¿Por qué siento celos? Cómo dejar de sentirlos
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Malditos celos.

Paseas con tu pareja por el parque que tanto os gusta, cuando se encuentra con su mejor amiga de la infancia. De inmediato, se detiene para saludarla y charlan un rato sobre los acontecimientos que han ido sucediendo en los últimos meses en sus respectivas vidas. Sabes que son amigos y que jamás han tenido ningún tipo de relación sentimental. Para colmo, tú estás presente, no existe ningún motivo que pueda hacerte sentir mal. Pese a todo, un malestar recorre tu interior.

Tu mejor amigo ha quedado para organizar un evento con otro grupo. A simple vista, no tiene nada de malo, tú también tienes más amistades. Eso no te impide sentir un cosquilleo en tu garganta que se transforma en rabia y enfado, porque no es contigo con quien está.

Tus padres llegan a casa después de una tarde romántica y le entregan a tu hermana uno de sus libros favoritos. Lo ha estado buscando meses y de casualidad, ellos lo han encontrado en un puesto a las afueras. Es un bonito detalle, nada que te perjudique, pero no puedes evitar sentirte triste, frustrada y rabiosa. Crees ella tiene más prioridad para ellos que tú.

Celos, ¿qué son?

Seguramente has experimentado alguna de las situaciones que te planteaba al inicio de este artículo. En mayor o menor medida, todos hemos sentido celos en cualquier ámbito de nuestra vida: pareja, amistades, familia…

Pero, ¿qué son los celos?

Un sentimiento de malestar que mantiene a la persona que los sufre en un estado ansioso ante la posibilidad de perder el afecto del ser querido, que surge como consecuencia de un exagerado afán de poseer algo de forma exclusiva. Aunque los celos más habituales se dan en la pareja, también existen en otros terrenos. Este sentimiento no solo produce un deterioro en las relaciones y un alto nivel de toxicidad en las personas, también daña psicológicamente al individuo. En muchas circunstancias, se pueden presentar de forma leve y con causas justificadas, pero cuando van más allá, no necesitan un desencadenante, sin existir motivo aparente.

La rabia de los celos es tan fuerte que fuerza a hacer cualquier desatino.

Miguel de Cervantes

Causas

Aunque podría decirse que la principal causa de los celos es la sospecha de que algo no va bien, esto va mucho más allá. Y es que la psicología tiene mucho que ver en ellos. Descubramos alguno de los motivos:

  • Autoestima e inseguridad: Cuando una persona carece de autoestima, tiende a creer que tiene mucho menos valor que otros. Se siente en continua desventaja, llegando a verse sustituible. Todas estas inseguridades, a menudo desencadenan una vorágine donde todos a su alrededor salen perjudicados. De ahí a pensar que siendo tan poco valioso, la gente llegará a mancharse de su lado.
  • Dependencia emocional: Este estado en el que el individuo crea un vínculo excesivamente intenso con alguien, hasta el punto de depender de la persona y creer que sin él/ella no es nadie, también es una causa de celos. El miedo permanente a perder esa relación, sea de la clase que sea, genera un sentimiento de angustia constante.
  • Experiencias previas: Aquellos que han sufrido una infidelidad (en caso de pareja) o abandono, son propensas a sentirse recelosas ante una nueva experiencia, creyendo que se volverá a repetir.
  • Miedo a la soledad: El pánico que se da en muchas personas a estar solo o no poder tener pareja/amistades, lleva al sujeto a sentir celos y aferrarse a ellos, por temor a no volver a encontrar algo similar.
  • Trastornos psicológicos: Algunos rasgos de personalidad, tales como el narcisismo, paranoide o histriónico, suelen desarrollar más celos.

Cómo eliminarlos

Los celos son negativos en cualquier relación interpersonal. Deterioran todo a su paso, causando daño al que los recibe, pero sobre todo al que los sufre. Si crees que estás viviendo una situación similar:

  • Reconoce el problema: Es el primer paso para tratarlo. Asume que lo que sientes y el comportamiento que tienes debido a ese sentimiento, no es sano ni correcto. Solamente así, podrás avanzar.
  • Encuentra la causa: Analiza que te hace sentirte así, si existen motivos reales o están infundados y cuál es la raíz del problema.
  • Aprende a amarte: Es importante que construyas una buena seguridad en ti mismo, que valores quién eres y sepas que en caso de pérdida de algún ser querido, no será tu culpa. No eres reemplazable, a veces las relaciones terminan y solo queda aprender de ellas.
  • Dale confianza a tu entorno: Aunque te resulte difícil, debes confiar en las personas que te rodean. Si están a tu lado, es porque así lo desean. Entiende que para ellos también es duro no tener tu confianza. Entiende que si alguien quiere abandonarte o engañarte, lo hará independientemente de tu comportamiento. Celar no es sano y acabará por lastimarte.
  • Acude a un profesional: En realidad, este es el mejor consejo que alguien puede ofrecerte. La ayuda de un psicólogo te puede proporcionar las mejores herramientas posibles para lidiar con los celos. Si sientes que la situación se te sale de las manos, no dudes un instante en acudir a un especialista.

Piensa en ti y en todo lo que pierdes cuando te dejas arrastrar por esos sentimientos negativos. Si así lo deseas y trabajas por conseguirlo, podrás eliminar los celos de tu vida… para siempre.

Los celos son siempre el instrumento certero que destruye la libertad interior y elimina en la compañía toda la felicidad posible.

Gregorio Marañón

María C. – Reencontrate.guru


Maria C.