Curar no es lo mismo que Sanar, sanar implica transformación

Curar no es lo mismo que Sanar, sanar implica transformación
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Curar no es lo mismo que Sanar, sanar implica transformación. Aunque a simple vista parece lo mismo, son dos matices diferentes que nos llevan al bienestar total. La combinación de ambos nos abre muchas posibilidades para interpretar la situación por la que atravesamos y tomar acciones positivas para superar cualquier situación.

Curar está más enfocado al cuerpo físico, como por ejemplo un tratamiento a través de elementos externos, como medicinas o algunas intervenciones quirúrgicas,  que harán desaparecer las enfermedades y los síntomas.
Sanar se refiere a algo más interno y profundo, más enfocado a tratar nuestra mente, nuestras emociones y nuestro espíritu…

Curar se enfoca en el cuerpo, pero Sanar es transformar el alma

Entender y separar ambos conceptos nos permite apreciar mejor sus matices y nos abre un amplio campo interno de conciencia que nos ayudará a salir del dolor o la enfermedad.

Curar no es lo mismo que Sanar, sanamos cuando utilizamos un recurso interno.

Tanto en el ” curar “como en el ” sanar “,  las emociones tienen una influencia muy importante en el proceso físico-biológico como el emocional. Otro factor importante en ambos procesos es el tipo de alimentación y el ejercicio físico.

Es por eso que cada día mas profesionales de la medicina están  tratando las enfermedades del ser humano considerándolo como un todo, una unidad inseparable de cuerpo, mente y espíritu para lograr una verdadera sanación.

La vida en si misma a veces es complicada y dolorosa, y sabemos que la forma como asumimos el reto, puede llevarnos a tener “efectos secundarios”. Toda enfermedad física lleva tras de si un sentimiento en el ser interno que puede estar tan arraigado, que si no se sana, la enfermedad vuelve a manifestarse en el plano físico una y otra vez.

 

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Observar nuestro ser interno para sanar

Aunque nuestro cuerpo físico es el templo donde habita nuestro ser y debemos amarlo y cuidarlo como algo precioso, nuestra verdadera identidad no esta en nuestro cuerpo físico. Nuestra verdadera identidad está en nuestro ser interno, y accedemos a el mirando en lo profundo de nosotros mismos.

Nuestra verdadera esencia, es esa chispa de divinidad que nos da vida, y es al observarla y descubrirla que permitimos que nuestro verdadero SER se manifieste.

Todos nuestros dones, talentos y memorias  están grabados en ella, y representan todos los potenciales que somos capaces de desarrollar, entre ellos el de la propia sanación.

Desarrollar nuestro potencial de sanación

Desarrollar nuestro potencial de sanación implica ser un observador constante de nosotros mismos, de nuestros sentimientos mas recónditos y pensamientos más insignificantes. Saber escuchar nuestra voz interior, nuestra sabiduría, nuestra intuición.

Como seres humanos, tendemos a evadir lo que no nos gusta, nos duele o incomoda, incluso si se trata de lo que está dentro de nosotros mismos. Pero para sanar el alma debemos estar siempre conscientes de lo que sucede en nuestra propia vida interior..

Explorar dentro del corazón, reconocer el sentimiento que me esta llevando a esa emocion y a ese dolor, a esa enfermedad… qué es lo que me pone en este estado? ¿Qué es lo que de verdad me esta doliendo?

Cuando se acepta el sentimiento y se observa, todo sana

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Toma diariamente un tiempo para ti, para sentirte, para observarte, es la única forma de llegar a conocerte a plenitud.  Afuera podemos pelear muchas batallas, pero a la guerra la ganamos sanando por dentro, y sanar el alma y el espíritu es curar el cuerpo.

Estas compartiendo tu vida con las personas que amas y resuenan contigo?  Te das el permiso de expresar lo que sientes o vives callando lo que te lastima?

Entra en el sentimiento y permítete sentirlo hasta que se desvanezca

Esto no quiere decir que permanezcamos en el sufrimiento, quiere decir que al aceptar que siento esto, estoy enfrentando cara a cara lo que me hace daño, lo reconozco y lo acepto como parte de mi proceso.

Analizar luego la situación externa que produce ese sentimiento nos permite reconocer si está o no está en nuestras manos el poder cambiarla.  Si es posible cambiarla pues bingo!! sino es posible cambiar la situación externa, tenemos el poder de cambiar nuestra reacción ante esta situación, es decir sanar el sentimiento.

 ” Nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar” Dalai Lama

El ego nos ha aislado de nuestro Ser esencial y de la Unidad que somos con el creador y con todos los seres, esto ha hecho que nuestros pensamientos y sentimientos conscientes e inconscientes se proyecten en contra de nosotros mismos y en contra del mundo en forma de enfermedad.

Aceptación no es resignación, nunca debemos dejar de buscar nuestra salud y  bienestar de forma completa, y la única manera de lograrlo es a través de la activación de nuestra energía espiritual y el manejo de nuestras emociones.


Lully

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