A veces, el alma también duele…

A veces, el alma también duele…
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¿Alguna vez has tenido un dolor en el alma?

Probablemente conozcas muy bien algunos dolores del cuerpo y lo intensos o agudos que pueden llegar a ser, por ejemplo, un dolor de cabeza o un dolor de espalda.

Sin embargo, debes saber que, a veces, el alma también duele… y duele a causa de muchas situaciones que tenemos que afrontar en la vida.

Un duelo, por ejemplo, puede causar un enorme dolor en el alma y es necesario transitar una serie de etapas para poder sobrellevarlo. De esto hemos hablado anteriormente aquí.

Ahora bien… ¿Qué podemos hacer frente a este malestar? ¿Acaso hay una cura para él?

¿Cómo se puede sanar un dolor en el alma?

Por lo general, el dolor en el alma suele ocurrir cuando no se alcanza a entender el porqué de varias cosas:

  • ¿Por qué ocurrió lo que ocurrió?
  • ¿Por qué sucedió esto? ¡Me parece tan injusto!
  • ¿Por qué a mí? ¡Esta situación jamás debió haber pasado!

En otras palabras, ese dolor proviene de la rebeldía ante lo ocurrido, de aquello que consideramos una gran injusticia.

El alma duele

Frente a esta clase de malestares, nos victimizamos inmediatamente. Se nos arrugan el corazón y los sentimientos.

Este tipo de dolor suele ser muy punzante y nos acompaña día y noche. Incluso, no deja que nos concentremos en ninguna de nuestras actividades diarias. En ocasiones, se manifiesta con mucho llanto, aunque a veces puede ser que no derramemos una sola lágrima, sin embargo, por dentro estamos llorando.

4 consejos:

Presta mucha atención a este tipo de malestar. No lo ignores en ningún momento y sigue estos consejos:

1. Ora

Algo que puede ayudarte muchísimo en estos casos es la oración.

Esto es independiente de lo que tú creas, de la religión o dogma que tengas. La oración, el rezo, las plegarias, los decretos, o una buena plática con tu Dios, te ayudará a sanar.

Mantén viva siempre esa relación con tu creador, con tu ser superior o con tu poder interior. Y otra cosa, no hagas esto únicamente cuando vayas a un templo, cuando te duela el alma o cuando te acuerdes que hay que orar… Trata de hacerlo todo el tiempo, trata de avivar tu espiritualidad.

2. Busca ayuda de alguien más

Cuando el alma duele, la tristeza que podemos llegar a sentir es sumamente profunda, hasta el punto de creer que estamos solos o que todo el mundo se ha ido de nuestro lado. Pero, esto no es cierto.

Es necesario compañía

Si este es tu caso, déjame decirte que no estás solo. Es importante que busques ayuda o apoyo de aquellas personas con las cuales crees puedes contar. Busca toda la ayuda que creas necesaria. Si crees conveniente acudir con un profesional, no dudes en hacerlo.

El desánimo, en estos casos, te intentará vencer, pero, será necesario que sientes consciencia y busques ayuda al respecto.

3. Rodéate de cosas buenas

Para esta clase de dolores es aconsejable rodearse de cosas que ofrezcan bienestar, paz y tranquilidad. Una de ellas, por ejemplo, es la naturaleza… Mantén contacto con la creación y sus colores.

Si estás en tu apartamento, asómate por el balcón y contempla el azul del cielo. Si vives cerca del mar, ve hasta donde está él, trata de sentarte un rato en la arena y contempla su color. Si estás en tu casa, sal un momento al jardín, siéntate en la grama y contempla el verdor de las plantas. Trata de relajarte en todo sentido.

Si en ese proceso caen algunas lágrimas, no importa, deja fluir todo lo que sientes. Esto es sanador.

4. Escucha música suave o clásica

Algo que también puede ayudarte a sobrellevar este proceso de sanación emocional es la música. Sobre todo, la música suave o clásica, pues su frecuencia vibratoria es muy alta.

Por eso, cuando sientas que tu alma está vibrando bajo, pon algo de música agradable a tus oídos, de forma que puedas elevar poco a poco tu energía. Eso sí, al igual que en los consejos anteriores, deja fluir todo lo que sientas.

Sanidad

Resumiendo… Para un dolor en el alma, ora, aviva cada día más tu espiritualidad, rodéate de quien más amas, da lugar a momentos que alivien tu malestar y deja fluir lo que sientas a través de la música o el arte. Yo considero que, si trabajamos paralelamente el bienestar del cuerpo, el bienestar de la mente y el bienestar del alma, podremos tener un equilibrio en toda nuestra vida.

Puede que no haya vidas perfectas, pero sí que podemos llegar a tener una vida equilibrada.

Sin más que agregar, un saludo cordial.

Por: Adrian Alberto ∼ reencontrate.guru


Adrian Alberto

Redactor de contenido web e Ingeniero de Telecomunicaciones. Especializado en temas de crecimiento personal, tecnología e innovación digital.

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