La fábula del vaso de agua y la importancia de soltar las cargas de la vida

La fábula del vaso de agua y la importancia de soltar las cargas de la vida
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La fábula del vaso de agua es una enseñanza que explica de manera breve pero concisa lo importante que es hacer a un lado las preocupaciones, los problemas y las presiones de la vida.

Parece mentira, pero en ocasiones, muchos de nosotros vivimos angustiados por el mañana, molestos por nuestro pasado y estancados en el presente. De hecho, no paramos de pensar. Vivimos inquietos por si algo saldrá bien o saldrá mal, y esa angustia nos causa malestar.

Lo que es peor, si no paramos toda esta negatividad a tiempo, tarde o temprano terminará causando estragos en todos los aspectos de nuestra vida.

Por eso, hoy te invito a leer este relato cortito, que te dejará una reflexión que no debes pasar por alto, y que a mí en lo personal, me ha servido de mucho.

La fábula del vaso de agua

Una historia que te hará entender la importancia de soltar las cargas de la vida:

Un día, un profesor estaba en su salón dando clases. De repente, noto a sus alumnos algo angustiados, preocupados y estresados. La razón era obvia, estaban en esas típicas épocas de entrega de trabajos finales.

 

Entonces el profesor decidió hacer una pausa durante la clase y levantó un vaso con agua frente a sus alumnos.

 

Un vaso de agua

 

Y sí, en ese momento todos los alumnos esperaban la típica pregunta: «¿Cómo ven ustedes el vaso? ¿Medio lleno o medio vacío?»

 

Sin embargo, el profesor sonriendo les preguntó:

 

— ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua?

 

Los alumnos un poco confundidos con lo que él estaba preguntando, comenzaron a responder:

 

— Y bueno profesor, pesará unos 250 gramos… una libra… 250 mililitros…

 

Lo cierto, es que cada quien dio una respuesta aproximada a lo que pensó sería el peso correcto. Entonces el profesor respondió:

 

— Chicos, el peso es completamente irrelevante. En realidad, depende de cuánto tiempo sostengan el vaso.

 

Los alumnos entonces se quedaron pensando en lo que él les estaba tratando de decir. Y el profesor continuó:

 

— Si yo sostengo este vaso durante un minuto no habrá ningún problema. Pero si lo sostengo durante una hora sin duda me va a empezar a doler todo el brazo. Y si lo sostengo durante un día entero, no cabe duda que el brazo me quedará completamente paralizado.

 

» El peso del vaso no cambia en ningún caso, pero cuanto más tiempo lo sostenga, más pesado se hará. Así pues, el estrés, las angustias y las preocupaciones en la vida, vienen siendo como este vaso con agua. Si piensan por poco tiempo en estas cosas, nada sucederá. Pero, si piensan un poco más de lo normal en todas estas cosas, muy seguramente les van a empezar a doler.

 

» Si piensan en cosas negativas durante todo el día, se van a sentir paralizados e incapaces de lograr algo en la vida. Por años, hemos sostenido vasos que van paralizando nuestra vida por completo, y la única solución es soltar ese vaso.

 

Los alumnos finalmente meditaron las palabras de aquel profesor y salieron de clase mucho más tranquilos.

Esta historia claramente nos invita a deshacernos de lo negativo. De aquello que nos impide avanzar y que muchas veces está dentro de nuestra mente. También nos enseña a que es mejor dejar fluir las cosas, los momentos e incluso las circunstancias.

No nos merecemos vivir estresados, ni angustiados, ni opacados, sino todo lo contrario, merecemos vibrar alto. Ahora bien, en caso de que en tu mente se aloje lo negativo, trata de combatirlo… Hay formas de hacerlo. Lo que yo aconsejo y aplico, es lo siguiente:

  1. Observa y analiza tus pensamientos. Identifícalos. Colócales un nombre: «Este pensamiento es negativo… y este otro es positivo».
  2. Replantea tus pensamientos por aquellos que realmente son positivos. Es cuestión de decirte a ti mismo: «Me quedo con este pensamiento positivo, porque me hace sentir bien».
  3. Evita aquello que dispare los pensamientos negativos. Bien sean otras personas, momentos, lugares, hábitos o cosas. Si tienes que estar cerca de esto, porque no tienes otra opción, salta del paso 2 al paso 4.
  4. Rodéate de gente positiva o aviva las experiencias agradables.
  5. Repite afirmaciones positivas y decreta lo mejor para tu vida.
  6. Recuerda que nadie es perfecto. Puedes fallar o caer en cualquier momento. Si esto llegase a suceder, aprende de ello y sigue adelante.

Anteriormente, hemos hablado aquí de la dieta mental. Pues bien, esto es algo muy parecido a ello. Solo es cuestión de aplicarlo en nuestro día a día.

Un vaso con agua

Ahora bien, ¿qué te pareció esta historia? ¿ya soltaste tu vaso o estás en ese proceso? Házmelo saber en los comentarios y gracias por haber leído este post.

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Saluditos.

Por: Adrian Alberto ∼ reencontrate.guru


Adrian Alberto

Redactor de contenido web e Ingeniero de Telecomunicaciones. Especializado en temas de crecimiento personal, tecnología e innovación digital.